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• En gasto corriente gasta más de un billón de pesos al año y en inversión carretera solo 54 mil millones. • En el primer trimestre hay un subejercicio de seis mil 53 millones.

Palacio Legislativo de San Lázaro. Los Diputados Federales Baltazar Hinojosa Ochoa y Sebastián Lerdo de Tejada, presentaron en conferencia de prensa el análisis de “10 años de Panismo, Resultados”, en su fascículo denominado “Hacienda Pública Débil e Ineficiente”.

“En sueldos, salarios y gastos de operación, el gobierno eroga actualmente más de 1 billón 300 mil millones de pesos, en cambio, para la inversión carretera, una de las más importantes para la economía nacional, solo destina directamente recursos por 54 mil millones, o sea el 4.1 por ciento del gasto en sueldos y operación”, indicaron los Legisladores Priistas.


Tras señalar que en el gobierno del PAN no han aplicado eficazmente las reformas tributarias que ellos mismos han promovido, dijeron además que en el primer trimestre de este año la presente administración federal tiene un subejercicio de seis mil 53 millones de pesos y el incremento de un billón de pesos anual en gasto corriente.

Acusaron que los recursos se esconden en fideicomisos y el Fondo Nacional de Infraestructura no camina, y señalaron que sólo este fideicomiso acumula un saldo al cierre de marzo de 50 mil 441 millones de pesos que permanecen inactivos desde hace un lustro, lo que evidencia que el atraso se consolida como el único proyecto viable que ofrece el PAN – Gobierno.

La baja recaudación, el ineficiente combate a la evasión fiscal, la ejecución discrecional del gasto, el aumento del gasto corriente y de la burocracia, la falta de transparencia, el mayor endeudamiento sin un uso claro para beneficio de la población, así como la carencia de una adecuada evaluación del desempeño de la administración de las finanzas públicas, son un fracaso más de los gobiernos panistas.

De ahí que es el momento de pensar en alternativas a fin de pasar de un Estado pasivo, a uno activo que atienda a la pobreza como un objetivo central de la política económica y social, y no como un subproducto o resultado de la mal llamada estabilidad.

Baltazar Hinojosa y Sebastián Lerdo de Tejada, a nombre del grupo parlamentario priista en la Cámara de Diputados, puntualizaron que cuando se tiene más de la mitad de la población en condiciones de pobreza no se puede hablar de un país estable, y aludieron que después de varias reformas fiscales, se continúa con una débil recaudación tributaria y una elevada participación de los recursos petroleros en el total de ingresos del gobierno, cuya bonanza ha sido derrochada, por lo que el gasto público es ineficiente y opaco, y la deuda del gobierno ha llegado a niveles muy altos.

Hoy, precisaron, tenemos más impuestos que antes, no se ha avanzado hacia un sistema fiscal estable y sencillo que propicie la inversión, se mantiene un elevado nivel de evasión fiscal y no se ha logrado que una parte significativa de la economía informal pague impuestos.

Es evidente – dijeron -- que 59 millones de mexicanos tienen algún nivel de pobreza, y los otros 53 millones restantes tienen una condición de no pobres, pero con un ingreso insuficiente y sobre todo configuran una sociedad desigual, en donde el 10 por ciento más rico concentra el 38 por ciento del ingreso y el 10 por ciento más pobre, sólo el 1.8. “Esa es la lectura y no el país idílico que se dibuja en la mente del Secretario Cordero”, puntualizaron, luego de recalcar que el tema de fondo es la incapacidad del PAN – Gobierno para proponer un proyecto de país diferente, pues se han preocupado más por el equilibrio macroeconómico, pero como seguidores fieles del Consenso de Washington que no atiende la desigualdad ni el desarrollo.

Afirmaron que el crecimiento y la estabilidad de la economía no sirven de nada si no se traducen en desarrollo, y dijeron que para hacerlo se requiere altura de miras, imaginar y proponer profundas reformas al sector educativo, a la salud, a la infraestructura y al arreglo fiscal de la Nación. Ningún gobierno había tenido tantos recursos extra presupuestales como los panistas: casi 10 puntos del PIB, un punto por año, y lo que hicieron fue multiplicar por dos el gasto corriente y no invertir.

Reiteraron que en una década de gobiernos de Acción Nacional el saldo es de estancamiento económico y una mayor inequidad social, con aumento de pobreza, sin empleo. La única economía que crece es la informal, debido a que no hay otra alternativa de ocupación, y por tanto podemos afirmar que el estancamiento persistente de la economía y la caída del ingreso per cápita real son un fracaso de la política económica de las dos últimas administraciones.

Ejemplificaron que durante el primer gobierno del PAN, cuando hubo la más alta producción y los mayores precios de petróleo de nuestra historia, tan sólo se generaron un millón 187 mil puestos de trabajo, con un promedio de 197 mil 984 empleos anuales, según cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social, y dejaron en claro que uno de los elementos fundamentales de un buen gobierno es el manejo eficaz y honesto de los recursos públicos.

Los legisladores refirieron que de conformidad con los informes de la Auditoria Superior de la Federación y con base en cifras oficiales, puede afirmarse que existen graves deficiencias en el ejercicio del gasto público y que el gobierno pasa por encima de las decisiones presupuestarias de los representantes populares, en clara violación al mandato constitucional.

En seguida, indicaron que los subejercicios del gasto reflejan un subgobierno y se han convertido en una constante en cada período, y recalcaron que las erogaciones de las dependencias de gobierno difieren, a veces marcadamente, de los presupuestos autorizados por el Congreso, y la limitada información que dan a conocer las dependencias en diversos rubros de gasto impide conocer con detalle en qué se usan los recursos públicos. Anotaron que de acuerdo con el Informe Sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública al primer trimestre de 2011, el monto de los subejercicios ascendió a 6 mil 53 millones de pesos, cantidad equivalente al 7.3 por ciento del presupuesto modificado para dicho periodo, lo que resulta otra ineficacia del gobierno para ejercer el gasto resulta vergonzosa.

Baltazar Hinojosa y Sebastián Lerdo de Tejada denunciaron que los recursos del petróleo y de esas reformas fiscales se han destinado al financiamiento del gasto corriente. Abundaron que de acuerdo con el Informe de la Cuenta Pública de 2009 de la Auditoría Superior de la Federación, la inversión pública ha sido insuficiente para estimular la producción y alentar la formación bruta de capital, y de ahí las insuficiencias en infraestructura básica, en la del campo y en la urbana, así como en el control de los desastres naturales, distorsión que incide necesariamente en los costos y la competitividad de la economía.

Al concluir recordaron que en el año 2000, después de la severa crisis de 1995, el primer gobierno de la alternancia recibió una economía que crecía al 6 por ciento anual en un marco de estabilidad macroeconómica, pero el retiro del Estado como rector y promotor directo del crecimiento, conjugado con la impericia del nuevo equipo de gobierno, truncó la tendencia y condujo a la caída y el estancamiento de la economía.